Noticias Atom

chile: Google Noticias
Google Noticias
chile: Google Noticias

Noticias

La Iglesia Metodista Pentecostal celebro el centenario de su nacimiento
Una fiesta de gozo se vivio en el templo de la Iglesia Metodista de Chile de Valparaiso, el pasado
 viernes 21 de Agosto, al recibir la visita del Obispo de la Iglesia Metodista Pentecostal  Bernardo Cartes Venegas, los integrantes de su Presbiterio Mayor y una delegación de mas cien pastores de la Iglesia Metodista Pentecostal,  provenientes de norte a sur de Chile.

Un encuentro comparable al culto de reconciliación realizado en Septiembre  de 2004, fue esta nueva actividad de estas históricas Iglesias, que profundizo la unidad espiritual y  sus comunes raices en el avivamiento wesleyano del siglo dieciocho en Inglaterra.

La visita comenzó con la inauguración de una placa recordatoria en homenaje a la Iglesia madre. Esta ceremonia fue realizada por el Obispo Bernardo Cartes y  el Presbítero Cristian  Varas Zapata, Superintendente de la Iglesia Metodista de Chile, quien se hizo presente en este servicio en representación del Obispo Neftalí Aravena. Luego se dió inicio al servicio dirigido por el pastor Luis Përez Carmona.

    Fue un culto de fiesta, donde se glorifico a Dios continuamente, con fervor que fue creciendo hasta llegar a llenar el templo de gritos de alabanza y alegria de este pueblo pentecostal que celebraba asi los cien años del nacimiento de su Iglesia por el avivamiento de 1909..

    El pastor local, Presbítero Luis Pérez Carmona, dió la bienvenida a la nutrida delegación diciendo: "hermanos, en esta iglesia no esta prohibido dar tres glorias a Dios" y en este ambiente de alegria, transcurrio todo el servicio,  fervor que comenzó con la interpretación del Himno Santo, Santo, Santo por el Coro de La Iglesia Metodista Pentecostal de Valparaiso.

Dirigidos por el grupo local cantaron el Himno "En Jesucristo Puerto de Paz" con vibrantes acentos de adoración.

    Un momento de gran alegria fueron las palabras del pastor José Herrera Salas, nieto adoptivo del Pastor Willis Hoover, quien a sus noventa años, fue especialmente invitado para relatar una semblanza de su vida hogareña con el pastor Hoover. Con admirable lucidez y buen humor, el pastor José Herrera, relato pasajes ineditos de la vida de Hoover, en los cuales puso de relieve su vida piadosa, la rectitud de su carácter y hermosas experiencias vividas a su lado. Los presentes celebraron con un gran aplauso la presentación del pastor Herrera.

    Luego, dos interpretaciones del Coro Metodista Pentecostal, llevaron la alabanza de los presentes a un nivel de gran gozo y y expresiones vivas de gratitud al Señor, donde los presentes experimentaron una vez mas la hermosa presencia del Señor.

              El culto continuo con el mensaje del Obispo Bernardo Cartes Venegas, basado en el Salmo 37, que impacto profundamente, por una exhortación a confiar en Dios siempre y en todas las circunstancias, Muchos de los presentes se postraron ante el Señor en oración para renovar su fe y servicio al Señor.

              Durante la mañana, la delegación estuvo en el Cuartel Alemán del Cementerio de Playa Ancha, donde yacen los restos del Pastor Hoover. Alli se vivieron emotivos momentos al oir una reseña biografica preparada por el pastor Luis Pérez C. que causo gran impresión
en los presentes al destacar significativos aspectos de su vida y su obra. Finalizó señalando que la historica pregunta realizada: "¿que impide que nosotros tambien seamos como esa Iglesia Primitiva" todavia debia ser respondida en el día de hoy, que la pregunta era la misma y tambien la respuesta era la misma para nosotros en el dia de hoy.

    Por la tarde la delegación se dirigio al historico templo de Retamo 721, donde se realizo un servicio conjunto con la Iglesia Evangélica Pentecostal, que conto con la presencia del superintendente Eduardo Valencia, que a pesar de edad, se hizo presente y mostro su vigoroza fe alabando a Dios, y testificando de la obra del Espiritu Santo en su vida.
Lo Propio hizo el Obispo Bernardo Cartes, compartiendo hermosas experiencias en el servicio al Señor,.
          El coro Polifonico, local ofrecio hermosas alabanzas que elevaron el espiritu en Adoración a Dios.

El servicio finalizo con los saludos de miembros del Presbiterio Mayor y del pastor Luis Pérez de la Iglesia Metodista de Chile. El cual extendio una invitación al Superintendente Valencia, para que compartiera las onces preparadas para la delegación en la Iglesia Metodista,
En un gesto que fortalece el acercamiento fraternal de estas tres iglesias, concurrio a compartir esos momentos de alegria de la Iglesia Metodista Pentecostal, que al decir del Obispo Bernardo Cartes:
"andaban de carrete".
 

¿Quién está en línea?

Visitantes: 76384
Inicio arrow Historia
Formacion de la Iglesia Metodista Episcopal de Valparaiso.
Contenido
                                              Rev. Luís Pérez Carmona, pastor de la Iglesia Metodista de Valparaiso.

LOS COMIENZOS EN VALPARAISO - 1878 -

PASTORES PIONEROS DE LA OBRA

 WILLIAM TAYLOR  (Ver personajes)

 IRA HAINES LA FETRA  (Ver personajes)

 ALBERTO VIDAURRE LEAL SMITH (Periodo 1890-91)  Proviene de una familia católica. Fue administrador de correos en Constitución. Allí tomó contacto con propaganda evangélica, correspondencia de pastores y misioneros de quienes recibió los primeros conocimientos de Cristo como su Salvador.. Se convierte con mucha persuasión y siente el impulso de predicar las buenas nuevas de salvación. Sufre rechazo y hostilidad de parte de su familia, amigos y sacerdotes. Pero nada le hace desistir. Ingresa a la Iglesia Presbiteriana y sirve cuatro años como pastor de esa Iglesia. Sirve un año como pastor metodista en el norte de Chile. Su guía y maestro fue el Revdo. Roberto Elphick por entonces pastor presbiteriano y que mas tarde sería obispo de la Iglesia Metodista Episcopal. En el año 1890 Vidaurre formo en Valparaiso una iglesia que al decir del historiador metodista chileno, Rev. Luis Daza Zenteno, era una iglesia presbiteriana, aunque antiguos metodistas porteños sostienen que la iglesia que formó Vidaurre era metodista. Perseguido por razones políticas Vidaurre huye hacia Argentina y la congregación se dispersó no quedando registro de ella.

  DON JOSÉ TORREGROSA. (Periodo 1895 – 1898)
                    El verdadero artífice de la obra metodista en Valparaíso  fue Don José Torregrosa, español, nacido el 30 de Abril de 1845, en la ciudad de Alcoy provincia de Alicante. De familia católica, su madre le enviaba a misa todos los días. Debía confesarse una vez al mes. En 1876 era secretario de la municipalidad de Alcoy, ya estaba casado y tenía hijos. La muerte de su padre, lo sume en una severa crisis espiritual y religiosa, sobre todo le atormenta el no saber del destino de la persona después de la muerte, su destino eterno y la culpa de sus pecados. No halla respuesta ni alivio en su fe católica. Busca respuesta en la lectura de diversos libros. Consultó sacerdotes y libros, perdió completamente la fe y dejó de rezar a los santos.
    En su trabajo municipal conoce al pastor protestante don  Jorge Ben Oliel, quién al preguntarle por sus bienes, respondió: “Todos mis bienes los tengo en el cielo” En sendas visitas a don Jorge, recibe el testimonio de la salvación por medio de Cristo, y del perdón de sus pecados. Un día un misterioso joven lo invita a los cultos evangélicos, allí cayo prisionero en los brazos de Cristo para no apartarse de él jamás. Lo curioso fue que nunca mas volvió a ver al misterioso joven que le invitó.
    Cuando se supo que era evangélico, el alcalde le pidió la renuncia a su trabajo, las tiendas y negocios le niegan el crédito, es perseguido por la inquisición católica, rechazado por su familia y por el pueblo entero. El hambre afecta a su familia , su esposa le declara la guerra por no tener trabajo. No lo recibían en las casas de su familia. Le ofrecen volver a su trabajo en la municipalidad con mayor sueldo, pero a condición que renuncie a su fe evangélica. Fue encarcelado y humillado, amenazado de muerte.
    En 1879 trabaja como evangelista para la Iglesia Bautista en la ciudad de Figueras, donde plantó su primera iglesia con 120 miembros.
    En 1883 viaja con su familia a Estados Unidos durante tres meses. Luego regresa a España y planta su segunda iglesia en la ciudad de Valencia con 50 miembros. Experimenta el deseo de venir a Sud América, por lo que entrega la congregación al misionero inglés, Mr Haglun.
    En el año 1891 llega Buenos Aires, coincidiendo con la llegada de los exiliados chilenos por causa de la revolución. Se traslada a la ciudad de La Plata con toda su familia, que en ese tiempo formaban; su esposa Doña Rosa Visens, su hija Doña Concepción ya casada, y además sus  hijos menores, Milca, Samuel y Moisés. Su hija Milca enferma gravemente y muere allí en La Plata. Tiene aflicción y tristeza y además problemas económicos. Colabora con la formación de la Iglesia Metodista en esa ciudad. Administra una escuela cristiana. En 1894 conoce a don Alberto Vidaurre como pastor de esa obra.
    En 1895 es invitado a Chile, por el Revdo Ira Haines La Fetra,  Su primer trabajo fue la venta de Biblias y literatura cristiana publicada por la Imprenta Metodista que estaba en calle Moneda 2015 – 2039. Luego le envía a Valparaíso,  (El Rev. La Fetra, había iniciado cultos en 1878 con gran éxito entre los marineros, lo que fue continuado por los esposos Jeffrey al año siguiente, y encomendada posteriormente, en 1890, a don Alberto Vidaurre.)  

La Obra en Valparaiso.

    Don José, arrendó su primer local en Calle Maipú número 365, su mobiliario fueron cuatro cajones vacíos y unos tablones sucios que pidió prestados en una construcción. A las ocho de la noche inició su primer culto, la congregación eran su esposa y sus hijos Concepción, Samuel y Moisés, cantaron en la puerta del local y logran sus primeras doce personas. El grupo crece rápidamente, sufren apedreamientos, insultos y hostilidad, pero siete meses mas tarde, el 8 de Diciembre de 1895, con la visita del Rev. Ira La Fetra, se organiza la Iglesia Metodista Episcopal de Valparaíso con 14 miembros en plena comunión, 20 miembros a prueba y 50 simpatizantes. Se había instalado en el peor barrio del puerto, logrando salvar a muchos de la corrupción.
    Dos hombres notables se convierten allí: don Vicente Mendoza y don Gaspar Ortiz. Durante tres años el pastor Torregrosa predicó a Cristo conduciendo las almas a la conversión.. A comienzos de 1898 don José fue enviado para abrir la obra metodista en Santiago, dejando en el puerto una iglesia con 54 miembros en plena comunión y 
80 miembros a prueba y más de 100 simpatizantes.
    En Santiago don José inicia los locales de Jotabeche número 10,  Covadonga 117 y San Pablo número 38. Y el 18 de Noviembre de 1898, inaugura la Iglesia Metodista Episcopal de Santiago, en calle San Pablo número 1694 con unos quince miembros y algunos simpatizantes en total 38 personas.
    En 1901 fue destinado a La serena, En 1902 formó la Iglesia Metodista en Quillota, predica también en Limache y Nogales. En años posteriores pastorea las iglesias de Angol, Victoria, y Los Angeles.
        En 1912 fallece su esposa, Doña Rosa Visens, que le acompañó durante 44 años. En 1913 está en Antofagasta y su hijo Samuel fallece de viruela. Don José sufre su primer ataque de hemiplegia, y un segundo ataque en 1914 por lo que en 1915 Don Francisco Arcos lo lleva a La Serena para cuidarlo. En 1916 su hijo Moisés, fue nombrado pastor en Santiago y se lo lleva a su hogar. En el mes de Abril de 1918, su vida se fue apagando, durante la Semana Santa, pidió a su hijo Moisés la Santa Cena. Junto a su lecho de enfermo estuvieron con el dos de sus primeros convertidos: don Vicente Mendoza y don Víctor Pavez. Al día siguiente viernes Santo, 30 de Abril de 1918 fue llamado a la presencia del Señor, justo en el día de su cumpleaños. Fue sepultado el domingo de resurrección. Había predicado el evangelio durante cuarenta años. Su hijo Moisés escribió su biografía, en un libro titulado “Cuarenta años de lucha”

    En Marzo de 1898  le sucede el pastor  EDUARD WILSON, quién recibe la Iglesia Metodista de Valparaíso y comienza aplicando el sistema de clases. El pastor Wilson  con su excelente capacidad de organización y con el sistema de clases hizo florecer la obra hasta tener 249 miembros en plena comunión en el año 1902.

    WILLIS C. HOOVER.   (1902 – 1910)
                El 13 de Febrero de 1902 fue nombrado pastor de la Iglesia Metodista Episcopal de Valparaiso, el Revdo. Willis C. Hoover. Ese mismo año el pastor Hoover comienza una búsqueda de mayor santidad junto con la iglesia de Valparaíso Motivados también por el estudio del libro de Los Hechos, comienzan la búsqueda del bautismo del Espíritu Santo. Ese año comienzan las primeras señales de avivamiento. En 1907 fueron inspirados en relatos de avivamiento, recibidos de la India por el ministerio de Pandita Ramabai.  En 1895, el pastor Hoover había estado también en una iglesia en Chicago que vivía en permanente avivamiento.
    Por ese tiempo, la Iglesia de Valparaiso tenía su templo en calle Chacabuco esquina Doce de Febrero.  En el año 1906 un terremoto destruyó el templo obligándolos a reunirse en las casas de diferentes cerros. En 1903 se había adquirido la propiedad donde se encuentra hoy nuestra iglesia, la antigua calle El Olivar del barrio El Almendral. Hoy calle Simón Bolivar 443. Desde Santiago fue enviada una carpa que usaron por algún tiempo, pero en 1908 desarman la carpa y comienzan la construcción del nuevo templo, el cual estuvo terminado en su obra gruesa para fines del año 1908. El nuevo templo  fue estrenado con la vigilia para esperar el año 1909. Y fue esa noche comenzada el 31 de Diciembre de 1908 y el amanecer del 1° de Enero de 1909 el nacimiento del pentecostalismo en Chile. El templo todavía no tenía púlpito, ni altar ni luces, pero en aquella vigilia se glorificó a Dios desde las ocho hasta las doce de la noche.
    El pastor Hoover relata en su libro “Historia del Avivamiento  Pentecostal en Chile” lo siguiente : “aquella noche todos a una voz rompieron en una oración a viva voz y no como lo hacían antes dirigidos por el pastor, era como si la oración de todo un año hubiere sido encerrada y llegado ese momento ya no se podía mas, sino romper el vaso y derramarla toda” Ese ruido de muchas aguas duro como diez o quince minutos.”
    Comienzan insistentes oraciones del pastor y sus líderes para buscar y pedir a Dios el bautismo del Espíritu Santo, cada semana en una sala pequeña se realiza esta reunión informal. La iglesia fue movida al arrepentimiento, había confesiones de pecado, llanto, restituciones, risas, dulzura y amor, lenguas, caídas al suelo etc. El movimiento se extiende a otras iglesias. Pero lo que mas abundaba eran las oraciones de arrepentimiento, unos a otros pedían perdón,
    Se levanta una gran oposición contra las manifestaciones espirituales, y poco a poco el pastor Hoover va quedando solo, cuestionado y finalmente condenado por la Conferencia anual metodista, se ve obligado a dejar la Iglesia Metodista Episcopal, y en Febrero de 1910 la junta oficial, acuerda desligarse de la Iglesia Metodista, para constituirse como la IGLESIA METODISTA NACIONAL. Muchos hermanos salen de la iglesia, pero el pastor hoover aun se queda.  El 18 de Abril de 1910, el pastor Hoover envió su renuncia como pastor de la Iglesia Metodista Episcopal. Ese mismo año se unen los grupos pentecostales de Santiago y Valparaiso y forman la Iglesia Metodista  Pentecostal.

  LOS METODISTAS DESPUES DEL CISMA DE 1910  (Rev. Luis Daza Zenteno, Historiador Metodista)

Después de lo ocurrido vino un silencio. La iglesia de Valparaíso se fue acostumbrando a ver poca concurrencia y a una pasividad en su templo. Al pastor W.T. Robinson le cupo la dura tarea de conducir la iglesia hacia la fe inteligente, la sabiduría y el trabajo.
    “Ahora hay que trabajar, ir de casa en casa afirmando la fe de los hermanos solamente en Cristo. No debéis trabajar para que los hermanos que salieron para formar la familia Metodista Pentecostal  retornen a la grey, el Señor no les manda a eso, sino a buscar las almas que se pierden en el fango del pecado. Debéis orar pidiendo al Señor su auxilio, su pronto auxilio” Estas eran algunas de las frases con las que el pastor Robinson aconsejaba a los metodistas porteños.
    Los hermanos pentecostales recorrían los hogares metodistas para sacarlos del redil, diciéndoles muchas adjetivaciones poco honorables: “Son la iglesia muerta”  “huesos secos”, “Mundanos”, “iguales a los católicos”, “Iglesia sin vida”,  “Dios no está con Uds.” “El Señor se fue con su pueblo que somos nosotros” “Ustedes van a desaparecer” “Quedaron cuatro” “La Iglesia Metodista y sus dirigentes no tienen el Espíritu Santo” “Oraciones secas” “No tienen don de sanidad”
    Se suponía que el señor Hoover y los predicadores que le rodeaban no les habían encomendado esa misión a sus hermanos, simplemente esto era fruto del resentimiento, réplicas de un exceso de juicio en la mente de algunos o muchos de sus feligreses. Aunque tal vez pudieron ser verdaderas; pero constituían ofensas contra los metodistas que estos supieron sobrellevar. Los metodistas nunca creyeron ni aceptaron como oficiales ninguno de estos epítetos a nos ser que salieran de labios del obispo o de alguno de sus pastores.; pero nunca cuando provenían de otras personas.
    La Iglesia Metodista, por mucho tiempo, en las páginas del “Heraldo Cristiano”, estuvo publicando artículos de tendencia orientadora para pastores y laicos, que propendían a elevar el valor moral de la personalidad y del espíritu metodista. Eran amonestaciones, llamados para estrechar la fe en Cristo, se aplicaban los consejos de Juan Wesley en base al reglamento general, con energía. Los guías de clase se esforzaban para amonestar la mala conducta de algún metodista. Los metodistas hacían mal uso de la filosofía de J:Wesley: “Pensamos y dejamos pensar” porque algunos la tenían en la punta de la lengua para referirse a prácticas y hábitos inconvenientes, con cuya frase toleraban costumbres y tapaban errores o faltas con su silencio.
    El 18 de Julio de 1918 se publicó en la sección editorial un artículo escrito por el famoso predicador Carlos H. Spurgeon  titulado : “Lo que necesitamos” en él se dice:
    “El Espíritu Santo puede ahora hacer la palabra tan prospera como en los días de los apóstoles. Puede tan fácilmente traer a uno como a millares. La razón por qué no somos más prósperos, es porque no tenemos el Espíritu Santo en tal magnitud como lo supo tener la primitiva iglesia. Los hombres pueden ser pobres y sin educación; sus palabras pueden ser toscas y mal coordinadas, pero si las fuerzas del Espíritu les acompañan, el mas humilde evangelista será mas próspero que el teólogo mas sabio.”
    “El Espíritu Santo es gracia extraordinaria. Lo que necesitamos no es tanto un poder mental extraordinario, sino el poder espiritual extraordinario. El poder mental puede llenar una capilla. El poder espiritual llena una iglesia. El poder mental puede reunir una congregación, el poder espiritual salva las almas. Lo que necesitamos es poder espiritual.”

    “Lo que necesitamos, son predicadores que cuando se levantan a predicar, el Espíritu Santo arropa o envuelve cada palabra con su poder. Los corazones se contristan, las vidas se salvan, las almas se entregan a Cristo y los pecadores nacen de nuevo. Contigo todo lo haremos”

    En 1918, el Revdo. Roberto Elphick, el evangelista mas famoso que tuvo el metodismo chileno y de Sud America, recorrió todas las congregaciones metodistas para plantearles una verdad clara y precisa. Sus mensajes hicieron furor en los corazones y hubo un despertamiento espiritual general en los ámbitos metodistas . Estas eran algunas de sus palabras:
    “Estamos invadidos por el espíritu mundano que trabaja con habilidad en el seno de nuestras congregaciones con el propósito de quebrar la armonía y la buena marcha de la fe cristiana. Hay muchas “caras falsas” que hormiguean y afuera en la calle esperan a los metodistas débiles y claudicantes para llevarlos a sus tiendas. Nuestras iglesias son espiritualmente débiles y están siendo conmovidas secretamente por la polilla del alma. Vemos con mucho pesar que muchos pastores y oficiales; o son indiferentes al mal o les da lo mismo perder una oveja, como todas. O es que están anestesiados. ¿Quién los va a sacudir o a despertar?
    Oímos por doquier el lamento de que las iglesias no aumentan su número o van disminuyendo. ¿Quién va a querer apegarse a un cadáver? Una cosa tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Tienes nombre de que vives (lindo nombre), y estas muerto. Vendrán hombres como Juan Wesley, santificados, llenos del Espíritu, que digan la verdad clara y sencilla... Este es el tiempo.

    El sacudón espiritual de 1910 mostró a los metodistas del país que se hallaban débiles en doctrina. Vino un auge progresivo aunque lento, porque los pastores fueron mas celosos y cuidadosos de su grey con mucha diligencia. El sistema empleado: visitación constante a los domicilios llevando el canto, la reflexión bíblica y la oración. Visitación constante a los hogares de los hermanos nuevos llevando la doctrina de la justificación por la fe en Jesucristo. Visitación a los enfermos. Servicios especiales para probandos. Vigilias, predicación al aire libre y el reparto del infaltable tratado y la porción bíblica que hacían caer en las manos de cientos de personas que transitaban por el lugar o que se detenías a escucharlos.
    En sus visitas pastorales, los pastores metodistas descubrían que en mas de un hogar metodista ya había estado allí un celoso pentecostal, un sacerdote o un sabatista que había tratado de disuadir a los creyentes del camino de Cristo; y en algunos casos se encontraba con aquellos en plena faena de conquista para aumentar su redil, entablándose una polémica en presencia de las ovejas disputadas, lo que por su contenido, estas acciones eran poco honorables.
    Los metodista se sintieron compelidos a estrechar la fe de los creyentes y amor como servicio a Dios. Cabe reconocer que era común que muchos metodistas se pasaban a la Iglesia Pentecostal o a la Sabatista, pero nunca se supo que un verdadero convertido a Cristo, conocedor de las doctrinas básicas que sustentaba la Iglesia Metodista, se fuera para ser miembro de otra tienda religiosa o que volviera a la Iglesia Católica Romana de donde había huido.

    La Iglesia Metodista no ha sido de las iglesias numerosas. Nunca ha sido su fuerte, ni ha hecho de lo cuantitativo una iglesia, por eso es que no ostenta con orgullo veintenas de miles de metodistas. Su escuela ha sido y lo es por su tradición desde los comienzos, cuando comenzó en Inglaterra, “un nuevo sistema de vida” la cual se ha proyectado siempre en el nivel educacional, social, rural misionero y religioso. Cristo es el centro vital del metodismo y toda obra, acción y servicio gira en torno a Jesucristo como Señor de todos.

    El metodista es enseñado para ser una nueva criatura en Cristo, que lo obliga a elevar su nivel educacional, cultural, social, moral, tanto en lo ético como en lo estético, lo cual es fruto de la nueva criatura, de la nueva vida en Cristo.

    Se le ha enseñado que no debe ser un sectario intolerante, que no debe entrar en congregaciones ajenas para sacar miembros de allí, ni debe hablar mal de sus principios y doctrinas particulares, ni atacar a iglesias hermanas, su ideal es ir a buscar a los inconversos, a los perdidos en el pecado.
    En su afán de “pensamos y dejamos pensar” se ha quedado detenido en la historia y en sus estructuras; pero eso no la invalida para ser una iglesia que desde sus  comienzos en 1878 hasta hoy ha servido a Dios y a la sociedad chilena por medio de colegios, escuelas, instituciones de salud y bien general.
    Reconoce que toda Iglesia Evangélica es salvada por Cristo y que predica la verdad como está contenida en los Evangelios, en la Biblia, que hace la voluntad de Dios. En especial refiriéndose a la Iglesia Pentecostal evangélica, diseminada en todo Chile y en el extranjero, con todas sus ramificaciones de orden Pentecostal y diferentes nombres. Creemos que ha hecho una obra gloriosa en el rescate de miles y miles de almas. Que han hecho una labor que solo ellos han podido hacer; pero no han hecho lo que la Iglesia Metodista ha hecho; y los metodista no han hecho lo que los pentecostales hacen. Respetamos esto como cristianos, como metodistas y hasta hoy 1978, el metodismo en Chile está en píe con su contribución y no ha sido disminuido a pesar de los ataques que ha tenido en su historia de cien años.
    Los metodistas no han combatido a otras denominaciones evangélicas, ni ha criticado sus formas y maneras de proceder, en cambio la Iglesia Metodista si ha sido atacada de un sector y de otro incluyendo a los dignatarios de la Iglesia Católica Romana. Ante estos ataques, siempre hubo pastores metodistas que desafiaron a su Iglesia.
    No ha enjuiciado nunca la idoneidad de ninguna iglesia hermana por los errores de algunos de sus líderes o por caída de otros, ni por sus divisiones, sino que se la juzgado por sus servicios en beneficio de la sociedad.

    El metodismo chileno se siente honrado de pertenecer al concierto mundial de las Iglesias Evangélicas con una historia que le dignifica y seguramente al entrar al año ciento uno, el segundo siglo hacia delante, sabrá avanzar con mas firmeza, con mas consagración y con mas inteligencia.

 Rev.Luis Daza Zenteno.1978   
(Escrito con motivo del primer centenario de la Iglesia Metodista en Chile).

 
Diseñado por Mundo NTIC
© 2017 Metodistas Valparaíso
Joomla! es Software Libre distribuido bajo licencia GNU/GPL.